El Ayuntamiento de Fabero sigue repartiendo agua entre los vecinos mientras se esperan los resultados de los nuevos análisis del agua.

Los vecinos llevan sin poder usar el agua del grifo desde el viernes, cuando el Consistorio advirtió de que había alteraciones en las analíticas y que, por tanto, el agua no era apta para el consumo.

Desde entonces, y gracias a la colaboración de la Diputación de León, se está repartiendo agua a través de camiones cisterna tanto en Fabero como en Lillo, que son las mayores poblaciones.
En Bárcena de la Abadía y Otero de Naraguantes se está abasteciendo a los vecinos con botellas.


