Descendientes del legendario guerrillero Manuel Girón Bazán, cuyos restos acaban de ser identificados, confiesan “alivio y alegría” por el hallazgo. La sorpresiva localización de su cuerpo supone un acto de “justicia poética”, según la asociación “Sputnik Labrego”, porque son los únicos restos que han podido ser identificado de las exhumaciones llevadas a cabo hace algo más de un año.

Así lo reconocían, hoy, en una comparecencia en la que se conocieron más detalles sobre las excavaciones y los posteriores análisis que llevaron a confirmar la identidad de Manuel Girón. El Museo del Bierzo, la que fuera la antigua cárcel de Ponferrada, fue el escenario elegido.
El sobrino de histórico guerrillero, Ramón Pita Girón, reconoció que la familia nunca dudó de que los restos que fueron enterrados en el cementerio de Montearenas fueran de Manuel Girón. Ahora, con este nuevo giro, confiesa «alivio y alegría».
El investigador, Alejandro Rodríguez, de Sputnik Labrego habló de emoción y alegría por aportar nuevos datos a la historia de un hombre que fue símbolo de la lucha anti-franquista en el Bierzo.
Junto a ellos, la arqueóloga Laura Martínez detalló que esos restos aparecieron en una tercera fase de las exhumaciones. Y «no se esperaban ese hallazgo».

Los restos de Manuel Girón fueron catalogados, en un primer momento, como “individuo número siete”. Presentaba una herida de bala en la cabeza y otras características que detalló la antropóloga, Laura González, y que confirmaban que se trataba de un hombre expuesto al frío constante.

No obstante, la certeza no llegó hasta meses después con las muestras de ADN mitocondrial y un cotejo múltiple de todos los cuerpos recuperados y los posibles familiares de esas víctimas.
En total, se analizaron 51 muestras de 14 individuos. Solo en nueve de los casos, el ADN fue viable.


