Ministerio de Transición Ecológica y Junta de Castilla y León dan por concluidas las obras de restauración de los cielos abiertos de Tremor de Arriba, en el municipio de Igüeña. Se han recuperado 386 hectáreas de las antiguas explotaciones de Casares y Ladil, tras una inversión de 20’7 millones de euros.

Esos espacios degradados por la actividad minera se han recuperado, ahora, para nuevos usos forestales, ganaderos y recreativos.

Entre las principales actuaciones acometidas en ese paraje destacan la clausura de 33 bocaminas, la construcción de siete kilómetros y medio de pistas, con la creación de una nueva red de drenajes y lagunas. Además, se han restaurado más de 200 hectáreas con la plantación de más de 135.000 árboles de especies autóctonas. Y se han construido nuevas infraestructuras destinadas a impulsar la actividad ganadera y apícola. Entre ellas, cuatro cortines tradicionales para la protección de colmenas, refugios para el ganado, abrevaderos y pasos canadienses.

La intervención también permitió la recuperación ambiental de la cabecera del río Tremor y del arroyo de Rodrigatos.
Esta actuación, en Tremor de Arriba, se enmarca en el convenio suscrito en el año 2021 en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Junto a esta restauración también se ejecutaron las de la Gran Corta de Fabero y Villagatón. En total, se han recuperado 1.100 hectáreas degradadas, con una inversión de 68 millones de euros.


