
El barrio ponferradino de Flores del Sil vuelve a estar soliviantado por el inminente cierre, la semana que viene, de la oficina de Unicaja en la avenida de Portugal. La entidad financiera malagueña, que asumió la actividad de la histórica Caja España, ha decidido el cese de su actividad en ese punto, donde solo mantendrá un cajero automático.
Esa medida ha suscitado la reacción de los vecinos de Flores del Sil, liderada por la asociación Pajariel, que no duda en protestar públicamente. Su vicepresidenta, María Miravalles, ha llamado la atención sobre la incidencia de este cierre «sobretodo en las personas mayores, que son muchas. La única explicación es que tendrán que ir a Cuatrovientos o pasar por el cajero automático».

El cierre de la oficina de Unicaja en Flores del Sil es un paso más en la pérdida de servicios en el barrio más populoso de Ponferrada, que ya sufrió la clausura de la sucursal del Banco Santander, en junio del año pasado. Entonces, hubo concentraciones de protesta, que no sirvieron de nada. Ahora, se estudian acciones similares.


