La Asociación de Personas Sordas del Bierzo cumple 30 años y lo hace reclamando más intérpretes de lengua de signos que ayuden a una verdadera integración.

El colectivo considera fundamental mejorar ese acceso a la comunicación y a la información, con intérpretes todos los días para poder llevar a cabo acciones tan cotidianas como acudir al médico o realizar trámites administrativos, señaló el presidente de Asorbier, Juan Manuel Quiroga.
«Es difícil que las personas oyentes vengan a interactuar con nosotros y faltan muchos intérpretes, por ejemplo en educación para lograr la verdadera inclusión. Nosotros necesitamos a una persona para todo, para ir al médico o para lo que sea, para poder comunicarnos, y muchas veces no contamos con ella», advirtió.
En todo caso reconoce que la integración ha mejorado a lo largo de los 30 años de vida del colectivo y recordó que en su local, en los bajos del Toralín, reciben a todas las personas que quieran acercarse a ellos, sean o no sordas, para enseñarles la lengua de signos.
También han mejorado su sede, que antes se encontraba en la Estación de Ferrocarril y ahora, gracias al Ayuntamiento, tienen un local mucho mejor en los bajos del Toralín.
El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, acudió a la celebración de estos 30 años, acompañado de la concejala de Bienestar Social, Alexandra Rivas, y el concejal de Comercio, David Pacios.

Marco Morala destacó la labor que desde el Ayuntamiento se hace día a día para intentar mejorar la vida de las personas con discapacidad y felicitó a la asociación. «Son 30 años ofreciendo un servicio indispensable a la sociedad ponferradina, con una labor callada y difícil. La Ponferrada solidaria que todos queremos tiene a Asorbier como uno de sus puntales más sólidos», indicó. Tambiñen recordo que en la retransmisión de las sesiones plenarias se ha incorporado una intérprete de lengua de signos y en el Teatro Bergidum también se han implementado medidas para que puedan disfrutar de sus funciones.
Actualmente Asorbier cuenta con medio centenar de asociados, aunque hay muchas más personas sordas en la comarca.

