Actualmente, hay 28 misioneros del Bierzo repartidos entre países de América (19), Europa (5) y África (3). Suman 213 en el conjunto de la Diócesis de Astorga, con mayoría de mujeres -141 ellas por 75 varones-. Y para atender su actividad, se espera alcanzar, al menos, la recaudación de los 42.000 euros que se lograron el año pasado.

Hoy se presentaba en Ponferrada este Domund de 2026, que ha recuperado uno de los viejos murales que ayudaron a la difusión, hace años. Hoy, las cosas han cambiado mucho. Los niños que salían con sus huchas por las calles son un recuerdo. Aquellas huchas se han convertido casi en piezas de coleccionista –hoy aquí se han mostrado tres de aquellos modelos-. Pero las necesidades van creciendo, como contó la coordinadora del Domund, Loli Rodríguez, quien animaba a aportar «lo que pueda cada uno». Incluso, se incorpora la posibilidad de hacer donaciones a través del Bizum.

Y el dinero recaudado llega a sus destinos y sirve «para mucho», ha ratificado la misionera Alphonsine Kitumua, africana del Congo que cumple cuarenta años de religiosa, que ha trabajado en África, China, Japón y Venezuela y hoy contó con pasión sus experiencias, con leprosos, adultos que viven debajo de un puente, niños analfabetos o refugiados y niñas que huyen de las atrocidades de Boko-Haram. Ahora es la Superiora de la Congregación de Misioneras de Cristo Jesús.

Y después de cuarenta años de labor misionera, Alphonsine Kitumua apeló a los cristianos para demostrar su capacidad «en estos tiempos de tantas confrontaciones, de construir puentes de conciliación para unir entre los que están opuestos». Apostilló que aunque puedan parecer pequeñas entregas económicas, suponen «una gota de agua en el inmenso océano del dolor. Y todo lo que se da, siempre llega a las misiones donde se construyen escuelas, hospitales o se ayuda a las personas. No solo es predicar y predicar», concluyó.

Finalmente, el delegado diocesano de Misiones, José María Vecillas, apostilló la intención de aprovechar estos días para remover la conciencia de los fieles y recordar, también, a los curas que deben tener cierta amplitud de miras.


