Y esa es la principal reivindicación con la que hoy ha terminado en Ponferrada, el primer congreso dedicado a esos espacios de cultura y sociedad.

Y son patrimonio, no sólo material, con edificios y documentación, sino también histórico, personal y ligado a la memoria. Lo decía, en la exposición de conclusiones, el historiador y co-director del congreso, el berciano Francisco Balado.
Por eso, se propone generar más conciencia entre los jóvenes, sobre la importancia que tuvieron. Más difícil se antoja, prácticamente imposible, recuperar espacios singulares como el gigantesco cine Veraluz de Fabero o el cine Santa Bárbara de Toreno.

El congreso terminaba, esta tarde, en Ponferrada con una original visita teatralizada al Teatro Bergidum. Su director, Miguel Ángel Varela, presentó secretos y rincones desconocidos del edificio de la calle Ancha. Además, los congresistas descubrieron la existencia del fantasma o duende del Teatro Bergidum. Para quien no lo sepa, se llama Bergidio.
En las últimas sesiones del congreso, desarrolladas hoy en Ponferrada, Villafranca del Bierzo reivindicaba a su histórico Teatro Villafranquino como el más antiguo de la provincia y pide una restauración integral. El villafranquino Héctor Silveiro defiende la fecha de estreno de 1843 y se confesó sorprendido porque muchos expertos aún lo cuestionan.


