Niños y jóvenes de Ponferrada piden más protagonismo para diseñar su ciudad y su municipio del futuro, y “ponen deberes” a los políticos. Su demanda más especial vuelve a ser la construcción de un “Espacio Joven” en la explanada del antiguo Carrefour.

Hasta con una maqueta se presentaba, esta mañana, en el Consejo Municipal de la Infancia y la Adolescencia. Una niña del colegio de Flores del Sil, Leonor, planteó que es necesario para disfrutar del tiempo de ocio. Su proyecto concreta aulas de cine, música, juegos y apoyo escolar, creatividad artística y biblioteca. Y junto a la maqueta, los niños avalaron su petición con pliegos de firmas.

Aunque dijeron sentirse atraídos por la idea, nadie asumió compromisos concretos para hacer realidad el Espacio Joven. De hecho, la concejala de Juventud, Eva González, se preocupó de destacar que ya está CIMA.

La frescura y espontaneidad de los niños contrastaba con la mesura y la previsión de los políticos, que fueron respondiendo a sus inquietudes. Por un lado, más servicios en los barrios, incluyendo más limpieza, autobuses urbanos y luces de Navidad, como exponía Vega, vecina de La Placa y alumna de La Asunción. Y contestaba el concejal de Fiestas, Carlos Cortina, para justificar el reparto de la iluminación navideña, con más atención al Casco Antiguo.
Siguieron “cañeros” los chavales, para reclamar más compromiso verde, con más placas solares en las cubiertas de los edificios públicos, una red de carriles bici, crear bosques urbanos en los solares vacíos o transformar basura en biogás para los autobuses. Ideas que defendía Jose desde el colegio de Compostilla.
El concejal de Medio Ambiente, Carlos Fernández, se mostró dispuesto a mejorar los actuales contratos de limpieza y transporte urbano, manteniendo el equilibrio entre gastos públicos y prestaciones.

Y metidos en materia verde, los niños de Ponferrada se mostraron preocupados por el cuidado del paisaje, tras los incendios del pasado verano, que todavía recordó Carlos desde el colegio Peñalba.
Además, no faltaron demandas infantiles para mejorar la Sanidad, con charlas escolares sobre salud, alimentación saludable y reaccionar ante urgencias; o reducir la espera en las consultas de Pediatría, como planteaba Noa, desde el colegio San José Obrero.
Y ahí, el alcalde de Ponferrada asumió la obligación personal de trasladar esa demanda a la Gerencia de Sanidad del Bierzo. Y es que, en general, Marco Morala confesó que eran “buenas ideas” y dejó varios mensajes más. A los docentes que acompañaban a los pequeños, para que sigan demostrando vocación y cariño a la hora de enseñar. Y a los niños, para que mantengan la disciplina y el esfuerzo para aprender.


