Endesa procederá mañana, a las doce, a la voladura de la última parte de la chimenea de la antigua central térmica de Compostilla II, en Cubillos, que quedó en pie tras la demolición del 12 de febrero.

La empresa “Recifemetal”, contratada por Endesa para hacer desaparecer el complejo eléctrico, hará explotar el tramo de ochenta y un metros de la chimenea mayor, que no llegó a caer, por problemas técnicos en la detonación.
Ahora se usarán 365 kilos de explosivos y se repiten las normas de seguridad, con un área de exclusión de 200 metros alrededor de la chimenea y 400 metros de perímetro.
A las ocho de la mañana se activará el protocolo, que repite las prescripciones de episodios anteriores. Se iniciará ensayando las señales acústicas. Luego, se acordonará la zona. Los artilleros se ubicarán en sus puestos de tiro poco después de las once y media. Y a mediodía, tras un tono largo de sirena, se procederá a la detonación.


