Los restos del legendario maquis berciano Manuel Girón Bazán reciben sepultura en el cementerio de Montearenas en Ponferrada, coincidiendo con el 75 aniversario de su muerte en las Puentes del Malpaso. Se cierra así la historia de un hombre que fue símbolo de la lucha antifranquista en el Bierzo.

Los verdaderos restos de Girón, identificados en enero, entre los huesos que fueron recuperados en las exhumaciones del viejo cementerio del Carmen, fueron entregados, este mediodía, a su sobrino, Ramón Pita Girón.

Los restos llegaban al Museo del Bierzo, en un pequeño ataúd de madera con una placa y una foto de Girón, en medio de una gran expectación.

Eran portados por uno de los responsables de las exhumaciones, y miembro de Sputnik Labrego, Alejandro Rodríguez, que destacaba la emotividad de este sencillo acto de homenaje.

También el alcalde de Ponferrada, Marco Morala, habló de un acto de “justicia humana, memoria democrática y reparación”. Tras décadas de silencio e incertidumbres, ha dicho, hoy se hace justicia con Manuel Girón Bazán y con su familia.

Al tiempo, el alcalde de Ponferrada confía en que este acto sea una enseñanza para las nuevas generaciones y las futuras.
Los restos de Manuel Girón fueron entregados a su sobrino, Ramón Pita Girón, quien emocionado confesaba la satisfacción de la familia y lanzaba un mensaje claro: que se siga luchando para sacar de las cunetas los cuerpos de los represaliados que aún no han sido entregados a sus seres queridos.
El acto también contó con la participación, mediante videoconferencia, de Francisco Martínez “Quico”, uno de los últimos supervivientes de la guerrilla antifranquista.


