Vigésimo quinto día seguido de lluvia en el Bierzo. Con más o menos cantidad de agua, se cumple una de las rachas más largas de precipitaciones.

Está a punto de igualar el máximo histórico que hay en los registros de la Agencia Estatal de Meteorología, la Aemet, y que se remonta a diciembre del año 1989, cuando llovió durante 28 días consecutivos.
Esa cantidad de agua caída mantiene las crecidas en todos los ríos del Bierzo. La Confederación Miño-Sil está prestando especial atención al Sil en Matarrosa y Requejo, donde presenta los caudales más altos.
De hecho, la Comisaría de Aguas espera una nueva crecida de los ríos de madrugada y el viernes, por la previsión de más lluvias y por el deshielo. De momento, cuatro tramos del río Sil siguen preocupando. Son en Requejo, en el municipio de Sobrado, Matarrosa del Sil y Toreno; y en Ponferrada
En Requejo y Matarrosa el río Sil ha alcanzado el nivel naranja de alerta. En Toreno y Ponferrada se encuentra en el umbral amarillo. El resto de caudales se mantienen estables según explicó el Jefe de la Oficina de Planificación Hidrológica de la Comisaría de Aguas, Carlos Ruíz del Portal.
Y es que en estos once primeros días de febrero se han recogido 148 litros de agua por metro cuadrado. Supera en más de un 40 por ciento la media habitual de este mes que se sitúa en 90 litros por metro cuadrado.
Además, el embalse de Bárcena alcanza, hoy, el 70 por ciento de su capacidad.
En Ponferrada, la Policía Municipal mantiene cerrados los accesos a los paseos del río, por razones de seguridad. No se puede acceder a la senda que transcurre desde la pasarela del Puente del Ferrocarril hasta la antigua fábrica de bloques de hormigón. También la senda comprendida entre el barrio de las Quintas y el Puente Boeza.
Además, se han cerrado los parques municipales por el riesgo de fuertes rachas de viento.
En Toral de Merayo, el río Oza se ha desbordado a la altura de la plaza del Nogaledo.


