Madrugaron los primeros para congregarse en el atrio de la Basílica de la Encina donde recibieron la bendición de la patrona del Bierzo. Se ha convertido en una costumbre, desde que se hizo por primera vez hace doce años.

Hoy, allí, los moteros exponían una petición compartida a la Virgen de la Encina: “más seguridad y mejores carreteras”, planteaba José Luis Pardo, de la asociación “Cuervos Rojos”, que comparte organización con “Tierras del Norte”. Uno de sus portavozces, Óscar Guerrero, añadía que indudablemente también se pide la protección divina en la ruta porque “en la carretera, toda ayuda es poca”, decían.

Después, los moteros participantes compartían un recorrido por las calles de Ponferrada.
Y a mediodía, los tamboriteros se reunían en la plaza de la Encina, escenario del final de la décima edición de su encuentro. Han participado 16 artistas de la flauta y el tamboril, veteranos, profesores y jóvenes que están aprendiendo y toman el testigo para mantener viva una figura que fue fundamental en las fiestas tradicionales, donde animaban bailes y procesiones.

Parece haberse superado el tiempo en que corría en peligro su continuidad, pero ahora la figura del tamboritero ha resucitado “o de momento, está en fase de reanimación”, bromea Rafael Busto, de “Alegría Berciana”. “Sí. Realmente, poco a poco vamos logrando esa continuidad. Hay gente muy joven. Podría estar mejor, como todo, pero va muy bien”.
Los tamboriteros participantes protagonizaron una foto de familia ante los gigantes, que se exponían ante la Basílica de la Encina. Y tributaron homenaje al más veterano de todos. Fernando Fernández Fernández, “el tamboritero de las tres F”, quien a sus 88 años, se encargó de abrir el baile con su música. Antes, en el micrófono de Onda Bierzo, decía que atisba un “futuro excelente a los tamboriteros”. Fernando, natural de San Adrián de Valdueza y ahora vecino de Ponferrada, fue saludado por el alcalde, Marco Morala. Durante su conversación, recordó que aprendió a tocar cuando tenía veinte años, en el pueblo de Labor de Rey, donde controlaba el movimiento del ganado al toque de flauta.

La programación festiva del domingo ofrece esta tarde, a las ocho, en la plaza del Ayuntamiento, el festival folklórico del Bierzo. Por supuesto, continuarán el baile y verbena. Y sin duda, llamará la atención el espectáculo de drones programado para las diez de la noche en el bulevar de la Rosaleda. Allí se invitará a mirar al cielo para disfrutar con figuras luminosas dibujadas en el aire por decenas de drones. Es una combinación de «tecnología y creatividad para desarrollar coreografías aéreas y narrativas visuales adaptadas para encajar en el ambiente festivo», destaca la empresa Umiles, encargada del show.

Además de su enorme atractivo visual, es una alternativa sostenible que permite disfrutar de una experiencia festiva «sin ruido, accesible para públicos de todas las edades, incluidas las personas con hipersensibilidad auditiva, y más respetuosa con nuestras mascotas”, destaca el concejal de Fiestas, Carlos Cortina.
La empresa Umiles, española, es uno de los tres principales operadores europeos de espectáculos de drones. Tiene experiencia en más de 500 espectáculos a nivel internacional y sus creaciones se pueden ver en PortAventura, varias participaciones en el programa de televisión “El Hormiguero”, eventos como la boda de Tamara Falcó o los estrenos de películas como Superman o Mufasa.


