Ponferrada insinúa más “mano dura” contra los dueños de mascotas que dejan sus cacas en la calle.
Es una de las advertencias que dejaba el concejal de Salubridad y Protección Animal, Iván Alonso, hoy, durante una jornada dedicada a promover la adopción responsable de mascotas.

El también primer teniente de alcalde explicaba que es inadmisible la auténtica falta de civismo de quienes sacan sus perros a pasear y no se preocupan de recoger los excrementos que dejan en la vía pública o los parques. Con un censo total de 11.014 perros registrados en Ponferrada, no es aceptable que una mínima parte mantenga esta sucia práctica. Por eso, esta mañana se repartían dispensadores de bolsitas para recoger las cacas.

Más allá, el Ayuntamiento de Ponferrada reactiva sus mensajes para propiciar la adopción de mascotas y evitar su abandono, una práctica que suele repetirse demasiado en cuanto llegan estas fechas veraniegas y que puede acabar siendo sancionada con multas y hasta con penas de cárcel. Iván Alonso animaba a adoptar un perro, del albergue o de la protectora de animales.

En lo que va de año, el Ayuntamiento ha tramitado 33 adopciones. El ejercicio pasado fueron cincuenta. Cifra a la que se suma la localización de otros 250 perros que se habían perdido y fueron devueltos a sus propietarios.

Mientras, desde la asociación protectora “Peludines Sin Suerte” ponen el foco en los gatos. Se buscan casas de acogida para ellos, según la presidenta de este colectivo, Natalia Ramos.
El albergue canino de Ponferrada, en Montearenas, ya tiene dos trabajadores, dos laceros, y espera disponer de presupuesto para montar nuevos cheniles –ya comprados- y habilitar una “zona de suelta”, en el terreno cedido por la Junta Vecinal de Santo Tomás de las Olllas.


