
De hecho, el alcalde, Marco Morala (PP) mostró «cierta sorpresa» por esas críticas de la Asociación de Hosteleros, tras la apertura de los procesos de licitación para contratar la instalación de la feria de food-trucks y de una barra de bar, en la explanada de la avenida de la Libertad, mientras actúen las orquestas.
La primera autoridad local afirma no entender ese malestar porque son actividades que se desarrollan desde hace años: «igual también les molestan las orquestas. No lo sé», ironizó, antes de concluir que se «van a mantener.
La Asociación de Hostelería del Bierzo había rechazado la instalación de las food-trucks y la barra en la zona de las orquestas de las Fiestas de La Encina, bajo la acusación de que el Ayuntamiento perjudica al sector. Por un lado, el colectivo advertía que el despliegue de los carromatos de comida rápida suponen un «mazazo» a la restauración local. Estiman que unas 40.000 personas pasaron por allí el año pasado y que los negocios de Ponferrada pierden toda esa clientela. El Ayuntamiento apuesta por volver a instalar esas food-trucks, con un máximo de 25 vehículos, en el Parque de la Concordia.

Y, por otra parte, los hosteleros defienden que el barrio de La Rosaleda tiene bares suficientes para atender a las personas que quieran disfrutar de las orquestas. Hablan de «agravio al ocio nocturno» y recuerdan que en el reciente concierto de Camela, para celebrar el día de Castilla y León, no hubo bar y el escenario se orientó hacia el bulevar. Ahora piden lo mismo. Además, con ánimo de facilitar la convivencia con los vecinos, los hosteleros proponen que los pases de las orquestas terminen antes de las tres de la madrugada.


