A finales de este mes de septiembre, entrará en vigor la esperada ordenanza municipal de la Inspección Técnica de Edificios (ITE) del Ayuntamiento de Ponferrada, que debe acabar con el creciente panorama de inmuebles con desperfectos en cubiertas y fachadas, con riesgo de desplomes sobre la vía pública, en la ciudad y los pueblos del municipio.

Lo confirmaba hoy el alcalde de Ponferrada, Marco Morala, quien desveló que la administración local ha emitido una orden ejecutiva para la retirada de los escombros acumulados en el solar del antiguo Garaje Garnelo, en el barrio de San Ignacio, desde el derrumbe que se registró el pasado 27 de enero. La resolución obliga también a vallar ese terreno. El plazo está a punto de acabar. Y si el propietario no lo hace, lo acometerá la administración local, imponiendo multa y cobrando, después, la factura. Además, se estudiará si es necesario proceder a la demolición de alguno de los inmuebles anexos.

En términos similares, el Ayuntamiento de Ponferrada ya asume que deberá afrontar la operación de derribo, total o parcial, del edificio en ruinas de “La Madrileña” en el cruce entre la avenida de Compostilla y la calle Embalse de Bárcena. Los propietarios no responden a los requerimientos. Se espera el informe técnico de una empresa especializada en cálculo de estructuras, que deberá determinar cómo se acomete esta demolición.

Ascensor de la calle General Vives
El alcalde de Ponferrada también ha avanzado hoy la intención de sustituir el ascensor público de la calle General Vives que viene registrando demasiadas averías. Lo cierto es que cada vez da más problemas y las piezas necesarias para las reparaciones hay que pedirlas, en cada ocasión, a otros países. Por eso, el equipo de gobierno municipal se ha fijado el objetivo de cambiar el elevador. Eso sí, Marco Morala deslizó un ataque al anterior gobierno del Ayuntamiento que podría, dijo, haberlo renovado.



