El Ayuntamiento de Ponferrada pide ayuda a la Junta de Castilla y León para limpiar y reparar los daños causados por las riadas en Manzanedo de Valdueza y Bouzas, que se cobraron la vida de dos vecinas de la primera localidad. El Ayuntamiento ha decretado tres días de luto oficial en el municipio y ya ha iniciado un contrato de urgencia con una empresa para comenzar a trabajar en la zona, aunque la brigada de obras de Medio Rural trabaja allí desde primera hora del día.

Además se restringe la entrada en estas localidades, solo podrán acceder a ellas vecinos, personal de obras, emergencias y personas debidamente autorizadas. Permanecen cortadas las carreteras de acceso a Manzanedo, Carracedo de Compludo y peñalba de Santiago.

Foto: César Sánchez/ICAL
Son las consecuencias de la brutal tormenta que descargaba en la tarde de ayer en los Montes Aquilianos y que arrastró barro y rocas por las calles de Manzanedo, donde los vecinos celebraban sus fiestas patronales.

La riada se cobró la vida de María Concepción Garrido y María Begoña Pérez, ambas de 62 años, casadas y con dos hijos. El funeral y entierro de María Concepción tendrá lugar este lunes, a las cinco de la tarde, en la Basílica de la Encina. Habrá una oración por María Begoña a las seis menos cuarto de la tarde en la capilla del nuevo Tanatorio La Encina de Ponferrada.
En un primer momento también se dio por desaparecido a un hombre que, finalmente, fue localizado ileso.
Resultaron heridas otras cuatro personas: una mujer de 30 años, una bebé de tan solo tres meses, un niño de cuatro años y otro hombre de 60, todos ellos trasladados al Hospital del Bierzo.

Fueron momentos de auténtico caos entre los vecinos, que vieron como de repente sus calles se llenaron de barro y rocas, desprendidas de las montañas que rodean el pueblo.
Hoy han vivido un día lleno de emociones, recordando los trágicos momentos que vivieron. Pero también llenos de indignación. Aseguran que se sienten “abandonados”, ya que esto es consecuencia de los incendios que vivieron hace justo un año y no se ha hecho nada para evitarlo. “Lo harán ahora, cuando ya hay muertos”, señalan.
Las diferentes autoridades visitaron hoy la localidad para comprobar de primera mano el estado en el que ha quedado la población y apelaron a la colaboración institucional para evitar nuevas tragedias como esta.

Por un lado, el subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz, quien fue increpado por un vecino que le reprochó «que hay muchas palabras pero no se hace nada. No prevén, es preferible ahora hacerse la foto», decía indignado.

Junto a él, el delegado territorial de la Junta en león, Eduardo Diego, quien apeló también a ese trabajo conjunto, a la prevención y «planteamientos forestales de futuro».

Por su parte el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, insistió en que es necesario tomar nota del cambio climático. «Está aquí, no es un invento».
Por último el alcalde de Ponferrada, Marco Morala, y el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Olegario Ramón, abogaron por «trabajar unidos».


