El Ayuntamiento de Fabero reconoce cierta “preocupación” por el repentino cierre de la oficina de empleo en la localidad y habla de “mala gestión” por parte de la Junta de Castilla y León.

Y es que, según explica la alcaldesa de Fabero, Mari Paz Martínez, los trabajadores eran temporales. Su contrato acaba de finalizar y la falta de previsión del Servicio Público de Empleo es lo que ha propiciado esta situación. En todo caso, Mari Paz Martínez, confirma que ya ha mantenido contactos con el gerente del ECyL que ha negado el cierre de la oficina y se ha comprometido a solucionar la situación.
En todo caso, habrá que esperar entre mes y medio y dos meses con el consiguiente perjuicio para los usuarios según asumía Mari Paz Martínez.
La situación fue denunciada por el sindicato Comisiones Obreras que alertaba de la posible pérdida de cursos de formación.


