Lo acusó de un supuesto aprovechamiento del cargo institucional con ánimo de inducir el voto para las elecciones autonómicas de este domingo, pero la Junta Electoral Provincial ha ratificado el primer pronunciamiento de la Junta Electoral de Ponferrada. No ve afán electoralista en las palabras de Marco Morala y añade que habló “amparado por la libertad de expresión”.

Resuelve así la denuncia planteada por el jefe de la oposición socialista en el Ayuntamiento de Ponferrada, Olegario Ramón, quien apreció la supuesta vulneración del principio de neutralidad de los poderes públicos, después de que el alcalde hiciera unas declaraciones sobre la mala situación del asfalto y las aceras, tras las borrascas de febrero; y la Inspección Técnica de Edificios, después del desplome de parte del inmueble del antiguo “Garaje Garnelo” en el barrio de San Ignacio.
La Junta Electoral Provincial hace suyos todos los argumentos que expuso la Junta de Zona de Ponferrada, para no admitir la denuncia del PSOE. Se indica que el alcalde no incurrió expresamente en los supuestos prohibidos por la normativa electoral, como la “manifestación de un logro de su partido político, solicitud implícita o explícita del voto para su opción política, o un acto inaugural”. Y se añade que Marco Morala se limitó a enumerar una constatación de hechos que forma parte de las competencias del Ayuntamiento, en un ámbito territorial ajeno a las elecciones autonómicas. La resolución añade que el alcalde no se presenta como candidato en estos comicios, por lo que tampoco se vulnera el principio de neutralidad de los poderes públicos. Y concluye que sus palabras forman parte del ejercicio de crítica política “amparada por la libertad de expresión”.

Esta resolución de la Junta Electoral Provincial va más allá cuando dice que “no se aprecia vulneración de los principios de objetividad y de transparencia del proceso electoral”. Tampoco ve “ventajismo electoral por anunciar que se van a arreglar los baches cuando cesen las lluvias. No es un mensaje de partido, sino una actuación de la administración local para solventar un problema de su competencia”. Y lo mismo en cuanto a la Inspección Técnica de Edificios.
Finalmente, el pronunciamiento de la Junta Electoral Provincial determina que en esas palabras de Marco Morala no hubo “mensaje partidista, ni un fin, intencionalidad o estrategia electoralista, sino que fueron manifestaciones espontáneas con finalidad tranquilizadora del vecindario”.
El PSOE aún puede seguir adelante con esta denuncia. Ya tendría que seguir por la vía judicial, con un recurso contencioso-administrativo.


