Carpetazo oficial a los dos últimos parques eólicos que se querían montar entre el Bierzo y Cabrera. Han sido rechazados, porque provocarían una “irreversible afección” al paisaje y “daños de gran calado” para las aves rapaces y para especies animales protegidas, como el oso o el desmán ibérico.

Así se dice, textualmente, en la declaración de impacto ambiental negativa dictada por el Ministerio de Transición Ecológica. Impide establecer los parques “Bierzo Wind Uno y Dos”, promovidos por la empresa Elkain Renovables, y que contemplaban instalar ocho aerogeneradores de hasta 172 metros de diámetro de rotor con una potencia total de 51 megawatios, entre los municipios de Benuza y Encinedo, y extender casi treinta kilómetros de líneas eléctricas, subterráneas y aéreas, en Puente de Domingo Flórez y hasta Carballeda de Valdeorras, en la provincia de Orense.
El informe ministerial es contundente, a la hora de objetar estos proyectos eólicos. Señala que son “inviables ambientalmente” y augura “impactos adversos significativos e irreversibles en el medio ambiente”.
Por un lado, en el paisaje y su “mosaico de matorrales de alta montaña”. Por otro, en las aves –una docena de rapaces entre las que destacan el águila real y el buitre leonado-; los murciélagos, hasta ocho especies; y animales protegidos como el oso, el lobo, la lagartija leonesa o el desmán ibérico. Se advierte que se causaría un “impacto crítico, sin posible recuperación”. Y finalmente, en la ganadería de la zona, entre los parajes llamados de Forna Alta y el Cotarro, y la subida al Pico de la Fraga.
Esta declaración de impacto ambiental del Ministerio de Transición Ecológica también destaca la baja aceptación social de estos proyectos, ante las muchas alegaciones que se presentaron.


