
La compañía ha firmado la reserva del suelo con la sociedad pública autonómica Somacyl, encargada de la gestión de los espacios disponibles en el polígono industrial del Bayo. Son 28 hectáreas de superficie, en la zona destinada a la ampliación del área empresarial.
Están al norte de la central de biomasa, cuyo CO2 se aprovechará para producir el combustible aeronáutico verde después de combinar el gas con Hidrógeno verde obtenido en una planta solar.
Ahora, el nuevo desafío de “Ric Energy” será obtener la autorización ambiental de la Junta de Castilla y León. Tiene 16 meses de plazo, con la vista puesta en iniciar la obra de construcción de su factoría a finales del año 2027 o principios de 2028, según explica el responsable de los proyectos de Hidrógeno Verde de “Ric Energy”, Pablo García-Salmones, quien advierte que se trata de una iniciativa «grande, que llevamos dos años madurando. Quedan cuatro años y medio o cinco años para que esté funcionando comercialmente». A finales de 2027 o principios de 2028 se espera iniciar la construcción «y la demanda del empleo necesario».
Como ya hemos contado, la empresa “Ric Energy” tiene ya una subvención gubernamental de 81 millones y medio de euros del IDAE para desarrollar esta iniciativa, presupuestada en más de setecientos millones. Cumpliendo los plazos que se han establecido, en el año 2030 debería empezar la producción del nuevo combustible, con la pretensión de llegar hasta las sesenta mil toneladas anuales.


