Importantes avances en la investigación para esclarecer la muerte de un vecino de Arganza en mayo. Las pesquisas determinan que no fue un accidente, fue un homicidio. No se descartan detenciones en próximos días.

«No hay lugar a dudas» aseguran, literalmente, fuentes conocedoras del caso en el que sigue trabajando la Policía Judicial de la Guardia Civil, desde que el pasado 18 de mayo, apareciera el cuerpo sin vida de Domingo San Miguel Asenjo, de 78 años, en medio de una plantación de cerezos de la localidad de Arganza. Aunque, en principio, las lesiones parecían compatibles con una caída, la investigación oficial llegaba a la conclusión de que el hombre fue agredido en la cabeza con un objeto contundente. Esos golpes fueron realmente lo que acabaron con su vida, según los informes preliminares.
Y ahora, estamos en disposición de confirmar que entre los distintos indicios recopilados por la Policía Judicial, se destaca el hallazgo de la posible arma homicida, de la que se han podido extraer potenciales trazas de ADN. A partir de ahí, se podrían recuperar restos biológicos del autor del crimen que podrían ser determinantes para que la Guardia Civil identifique al homicida. No solo eso, la propia investigación policial ha permitido obtener la conclusión de que detrás de esta acción criminal se esconden motivos económicos.
Esa tesis se vería respaldada por documentos incautados propiedad del fallecido y de la constatación de que la víctima disfrutaba de un patrimonio muy elevado, a pesar de que mostraba una vida austera. A partir de ahí, resulta importante saber que el autor o autores del crimen de Arganza pudieron aprovechar su cercanía y confianza con Domingo San Miguel para perpetrar su acción. Las hipótesis que maneja la Guardia Civil apuntan a personas de su entorno cercano y así se corrobora, también, en declaraciones de amigos y allegados de la víctima.
Así las cosas, no se descartan detenciones en los próximos días, cuando se cumplen tres meses de aquel trágico suceso


