Los medios de extinción de incendios siguen luchando contra las llamas en Quintela, en Balboa, donde se han registrado pequeñas reactivaciones, aunque sin mayor peligro.
Cuadrillas terrestres, apoyadas por medios aéreos, trabajan para estabilizar el perímetro y evitar nuevos problemas. Y es que el incremento de temperaturas y el viento puede ser peligroso.

Según los primeros indicios, el incendio de Quintela fue intencionado. El alcalde de Balboa, Juan José López, lamenta esta cuestión que llega a comparar con un acto de “terrorismo”.
Y ante esta situación, confiesa impotencia. Reconoce que es necesaria más vigilancia.
Y el incendio de Castropodame, que obligó a desalojar San Pedro y Turienzo Castañero, ha arrasado más de 800 hectáreas.
La mayor parte, 640 hectáreas, son de arbolado y también se han quemado matorrales y superficie de pasto. El incendio está controlado y en la zona se mantienen algunas cuadrillas terrestres para evitar su reactivación.


