Laciana se detiene y reclama “decisiones valientes” para conseguir la reactivación económica que espera desde hace años, cuando empezaron a cerrar las minas de carbón. Los habitantes del valle reivindican el pago de una “deuda moral histórica” con un territorio castigado y olvidado. Así se planteaba, hoy, en una multitudinaria movilización que interrumpía totalmente la actividad en Villablino y su entorno durante tres horas y que sacó a las calles a unas tres mil personas.

Eran las consignas que se corearon durante la marcha que seguía una pancarta bajo el lema “Por una Laciana con futuro” y con un grito unánime: que atender a Laciana sea una “prioridad política inmediata”. Así se exponía en el manifiesto leído al final de la marcha, por dos jóvenes de Villablino, Fabiana Viesgo, alumna de cuarto de la ESO en el instituto “Obispo Argüelles”; y Diego Alonso, de primer curso de Bachillerato en el instituto “Valle de Laciana”.

En el texto, se decía que los lacianiegos están, ya, hartos de engaños, mentiras, abandono y silencios. “Hasta las narices”, se dijo en la arenga inicial.
» Nos movilizaremos y haremos visible nuestra lucha hasta donde sea necesario y en el tiempo que sea necesario. LACIANA SIGUE VIVA. SU CORAZÓN LATE Y SEGUIRÁ LATIENDO. Esta tierra sigue en pie, por su historia, por su cultura reivindicativa, por ese sello minero, por ser una tierra solidaria y con dignidad. No dejaremos de luchar hasta recuperar el lugar que merecemos. ¡LACIANA NO MERECE OLVIDO! ¡LACIANA MERECE FUTURO! ¡VIVA LACIANA!»
Concluía así una manifestación que había comenzaba, como no podía ser de otra manera en una cuenca minera, con una potente descarga de voladores.

Con su movilización de hoy, Laciana reivindica un plan específico para el Valle, con inversiones y compromisos de de las administraciones superiores. Sería un programa con industrias compatibles con su privilegiado entorno natural; infraestructuras modernas y vías de comunicación dignas; servicios públicos de calidad en Sanidad, Educación, atención a los mayores y el juzgado –catalogado como el peor de toda la provincia-; vivienda e incentivos fiscales para pequeños negocios y para ayudar al asentamiento de población. Se quiere frenar la sangría demográfica que tiene a Laciana con apenas 7.500 habitantes, cuando eran más de doce mil hace unas dos décadas. Mención aparte merece la atención a la juventud, para la que se reclama empleo que evite su emigración.
El alcalde, Mario Rivas, hablaba en nombre del frente común creado por los partidos políticos y secundado por los sindicatos del municipio de Villablino.
A su lado, el presidente de la Diputación de León, el también socialista Gerardo Álvarez Courel, metió más presión a la Junta de Castilla y León y defendiendo la implicación de la institución provincial con Laciana. Cifró por encima de 17 millones de euros sus inversiones.
La jornada reivindicativa de hoy en Villablino, con la interrupción total de la actividad durante tres horas y la manifestación, supone el inicio de un nuevo “camino de esperanza, que se afronta con valentía y dignidad”, se ha dicho en el Manifiesto.
Con esta metáfora, tampoco faltaba una alusión a la histórica Marcha Negra protagonizada por los mineros en el año 1992, y la más reciente Marcha Blanca, que reclamó mejores servicios sanitarios en el valle, en 2022.
Ahora, Laciana y sus gentes quieren que este día 10 de junio se convierta en una “fecha histórica”, una más, de la lucha “para salir del ostracismo, del olvido y del futuro incierto al que las Administraciones Públicas han sometido al valle”, rezaba el texto final.


