Hasta tres incendios forestales, que se han quedado en pequeños conatos, despedían hoy el verano más trágico de fuego en el Bierzo. Esta tarde se registraron dos focos prácticamente simultáneos en Camponaraya y otro más, cerca de Congosto, a orillas del pantano.

Es como si las últimas horas de este verano, el otoño se iniciará oficialmente a las ocho y veinte, hayan querido dejar ese sello de fuego que hará recordar para siempre este año.
La situación suscitaba una especial preocupación en Camponaraya, que además vive el último día de sus fiestas. Poco antes de las tres y media de la tarde, se declaró un incendio cerca de las viviendas del barrio del Brazal. La posible amenaza para esa zona residencial obligó a movilizar una brigada y un helicóptero, que cargó agua en la piscina municipal de Camponaraya. Esta intervención permitió apagar el fuego en poco más de una hora. Se quemaron unos doscientos metros cuadrados de superficie.
Casi al mismo tiempo, hacia las cuatro, el operativo antiincendios se desplegó cerca de la carretera Nacional 536, también en el municipio de Camponaraya. Ardieron otros 200 metros cuadrados de terreno agrícola.
Previamente había quedado apagado otro foco de fuego en Congosto, entre el pueblo y las orillas del pantano de Bárcena. Las llamas quemaron unos cien metros cuadrados y quedaron apagadas tras la intervención de dos cuadrillas terrestres, con dos autobombas, y el apoyo de dos brigadas de especialistas. En el caso de Congosto, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León apunta a causas intencionadas en el origen del fuego.


