Villafranca del Bierzo estrena el “Jardín Romántico del Bierzo”, en la antigua huerta de la casa natal de Gil y Carrasco, con novecientos metros cuadrados de espacio y decenas de especies florales autóctonas. Es el, sin duda, llamativo resultado de una inversión global de doscientos mil euros, que han aportado un centenar de mecenas. Se va a poder ver durante este fin de semana, en jornadas de puertas abiertas, en ese edificio de la Calle del Agua.

Y aunque la inauguración oficial será el 15 de julio, desde hoy ya se puede recorrer ese jardín, un sendero compuesto por 35 baldosas de pizarra a través de las cuales se pasea por la vida y las ciudades en las que vivió Enrique Gil y Carrasco. El centro de este espacio es un parterre que representa el Lago de Carucedo, según explica su creador y arquitecto, Miguel Ángel Ramón.

El espacio se completa con un auditorio con capacidad para un centenar de personas donde se harán pequeños eventos.

Desde la Fundación Biblioteca Enrique Gil, Valentín Carrera ha recordado que la creación de este espacio ha supuesto un gran esfuerzo debido al estado de ruina en el que se encontraba la casa. Han sido dos años intensos de trabajo.

El jardín cuenta también con tres exposiciones permanentes, dedicadas a la vida del autor romántico, a todas sus obras y, en especial, a su novela cumbre, El Señor de Bembibre. Se podrá visitar de martes a domingo.


