Onda Bierzo

Tvitec aumenta su facturación anual hasta los 225 millones de euros, con un incremento del beneficio neto un 25 por ciento

Son los principales números del balance económico difundido hoy por la vidriera berciana, donde también aparece una importante cartera de obras por valor de 250 millones de euros. Y en el que el director general de Tvitec, Javier Prado, destaca la capacidad de resistencia de su empresa, en un momento en el que la economía mundial se enfrenta a una «verdadera prueba de fuego» con la Guerra de Irán. Y con las lógicas incertidumbres de la situación, y sin saber si el conflicto en el Golfo acabará más pronto o más tarde, Tvitec mantiene el objetivo de seguir la senda del crecimiento. En la reflexión que firma Javier Prado, habla de «optimismo, aunque con las incógnitas que genera ese contexto geopolítico».

Y en declaraciones a Onda Bierzo, añade que optará por una estrategia de prudencia «porque es mejor ir lento pero seguro», aunque refleja un objetivo claro: «seguir la senda del año pasado. Crecer más e invertir más».

Javier Prado añade que su empresa ha llegado hasta un nivel que se aleja de la pretensión con las que inició la actividad. «Pensábamos en España, Portugal, Francia y Marruecos, pero nos dimos cuenta de que podíamos ir más allá, con calidad, precio y producto competitivo. La situación actual no tiene que ver con el principio».

De hecho, el informe económico anual de Tvitec pone de manifiesto que el mercado internacional se lleva hasta el sesenta por ciento del total de sus ventas. Entre sus últimas grandes obras, figuran la nueva estación de Boston con el rascacielos más joven de esa ciudad estadounidense, con más de doscientos metros de altura y 52 pisos, con 36.000 metros cuadrados de vidrio aislante.

También la nueva fachada toda acristalada del aeropuerto “Jorge Chávez” en Lima, capital de Perú, con otros diez mil metros cuadrados de vidrio con sello berciano.

Un edificio circular en Milán, donde se ha experimentado con el acristalamiento “Low Carbon” de eficiencia energética y con un consumo casi nulo; o el complejo de deportes de Santa Giulia, también de Milán, uno de los iconos de los Juegos de Invierno de este año y cuya fachada también tiene vidrio de Tvitec.

Es muy vistoso, pero para el director general de la compañía, eso no es lo más importante. «Nos gusta más centrarnos en lo que no se ve, que tengamos trabajo y nuestros trabajadores estén contentos y con una plantilla fija».

Y con la aspiración de “crecer más e invertir”, el máximo responsable de Tvitec, Javier Prado, destaca que su gran proyecto, el horno de vidrio flotado, ya está en fase de redacción y tramitación de los permisos ambientales. En su estimación aparece el horizonte de un año, como poco, y la pretensión de iniciar la obra antes del verano de 2027. No espera encontrar oposición porque se trata, dice, de una «industria verde».

Este proyecto tiene un presupuesto, como es sabido, de 185 millones de euros y la previsión de contratar a, al menos, trescientos trabajadores. En la actualidad Tvitec tiene una plantilla de 812 profesionales.

Scroll al inicio
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad