La Junta de Castilla y León activa un operativo anti-incendios reforzado con más de cinco mil profesionales, nuevos medios terrestres y aéreos; y más tecnología para la vigilancia. El objetivo es que el verano del año pasado sea solo “un mal recuerdo”.

Así lo ha dicho, hoy, en León, a nueve días de que se declare el “riesgo alto” de incendios forestales en la comunidad, el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones. En la presentación del nuevo operativo INFOCAL, el consejero recordó que el dispositivo permanece activo durante todo el año. La comunidad llega a este punto con unas cifras concretas.
El operativo contará con 35 medios aéreos, 220 cuadrillas de intervención, 365 autobombas y vehículos pick-up, 40 retenes de maquinaria pesada; y 12 nuevos tractores equipados para labores de prevención y extinción. Entre las novedades destaca la incorporación de nueve unidades mixtas de brigada y autobomba, tres nuevas cuadrillas helitransportadas de intervención rápida, 15 drones y 62 cámaras adicionales de vigilancia forestal.
Además, el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, destaca el avance en el proceso de integración de las cuadrillas en el sector público a través de Tragsa.
El operativo también incorpora herramientas de inteligencia artificial para perimetrar incendios, nuevos sistemas de análisis meteorológico y de comportamiento del fuego.
Finalmente, el consejero de Medio Ambiente de la Junta apeló a la colaboración ciudadana para evitar imprudencias y denunciar posibles incendios intencionados. Recordó que más del 90% de los fuegos tienen origen humano y pidió extremar las precauciones en labores agrícolas, uso de maquinaria y actividades en el medio natural durante los meses de verano.


