Es una circunstancia que se evidenciaba este fin de semana, después de las fuertes tormentas registradas en el valle. El suelo todavía tiene ceniza de los incendios de 2025 y tierra que no acaba de compactar y es arrastrada por las lluvias. Así ocurría en los arroyos que abastecen la captación y el depósito de agua de San Miguel de Laciana, que suministra a la pedanía de Orallo. El Ayuntamiento de Villablino cerró el depósito para limpiarlo y eliminar los residuos, mientras que los vecinos no podían consumir el agua que salía por el grifo. La situación también afectó a zonas de Villablino y a la localidad de Villager. En las próximas horas, el depósito se rellenará con agua trasvasada desde otro.

Así lo ha explicado a Onda Bierzo el alcalde de Villablino, Mario Rivas, quien ha publicado un bando en el que prohíbe temporalmente el riego de parques y jardines, para dar prioridad al consumo humano. Además, lamenta la situación que tiene su origen en los incendios del verano pasado.

El Ayuntamiento de Villablino confía en una rápida vuelta a la normalidad. Al tiempo, anuncia la intención de construir una captación auxiliar en Orallo para evitar que el problema se repita, si vuelve a llover. Espera las ayudas de la Junta de Castilla y León.
Antes, en la pedanía de Sosas de Laciana, otro de los pueblos afectados por los incendios del verano pasado, ya se acometió otra actuación en la potabilizadora de agua para eliminar la turbidez.


