Han sido rescatados por la Asociación Cultural «La Peñina» de Fabero que tiene intención de lanzar una futura publicación, con esos documentos que guardó en su archivo Emilio Barcia. Aprovechando su condición de médico, recopiló historias de aquellos tiempos, a través de miles de conversaciones con sus pacientes.

Es un archivo «de gran valor», dice Santiago García, el presidente del colectivo que ahora está analizando de forma detallada esos testimonios, con la idea de arrojar nuevos datos a ese período histórico. Entre historiales o recetas del médico, se han localizado listados de personas represaliadas y asesinadas, identificaciones de responsables de la represión ejercida por los sublevados, referencias a propiedades de las que se apropiaron algunos de los pistoleros, lugares de posibles enterramientos, fotografías, árboles genealógicos o testimonios que «deben salir a la luz» y que «van a arrojar muchísima luz sobre la historia de la represión en el Bierzo», insiste «Chago» García, quien incluso ha pensado en un título al libro. Sería «las recetas de la memoria», afirma convencido.

En general, el archivo de Barcia reúne testimonios reales de personas que vivieron aquellos tiempos y que lo narraron en la consulta del doctor, interesado no solo por la salud física de sus pacientes, sino también por sus historias de vida que, poco a poco, fue recopilando y archivando y que se conservaron en su despacho tras su fallecimiento. El conjunto constituye un «valioso archivo documental fruto de décadas de investigación discreta y constante», apostilla la asociación, convencida de que «permitirá recomponer un puzzle histórico del que todavía faltan muchas piezas en el Bierzo».

En definitiva, Santiago García entiende que Emilio Barcia «llevó una especie de doble vida investigadora que sorprenderá incluso a muchas personas». Este trabajo se suma a las investigaciones que el grupo «La Peñina» lleva años desarrollando, a través de otros archivos, con la idea de aclarar este capítulo de la historia del Bierzo.


