El Instituto Tecnológico Agrario de la Junta de Castilla y León ha aprobado la modificación del pliego de condiciones que solicitó, en febrero, el Consejo Regulador de los Vinos del Bierzo. El sector se quiere adaptar a los nuevos gustos de los consumidores de vino y, por primera vez, ofrece una opción de regar los viñedos.

Únicamente, en el caso de extrema necesidad para las plantas y para asegurar la supervivencia de las uvas. Es lo más llamativo de las nuevas medidas establecidas. Son ocho cambios normativos, entre los que resalta el ánimo de adelantarse al cambio climático y sus efectos, que pueden dejar mayores episodios de sequía. En ese caso, se podrá regar las viñas, como explica el presidente de la Denominación, Adelino Pérez, quien matiza que sigue «estando prohibido, salvo que sea necesario para la supervivencia de la plantación y la calidad de la uva». Por eso, no cree que haya motivos para suscitar más polémicas en esta cuestión que, siempre, ha resultado muy sensible.

Más allá, estas nuevas condiciones aprobadas para el Consejo Regulador del vino reflejan ajustes en parámetros físico-químicos de acidez y grado alcohólico, y se marcan prácticas enológicas para reducir el grado de alcohol de los vinos de godello. Así, se adaptarán las elaboraciones a lo que demanda el mercado «a gusto del consumidor», apostilla Adelino Pérez.

En ese mismo sentido, se contemplan los métodos para desarrollar vinos blancos con crianza «sobre lías, en barrica o bajo velo».
La nueva normativa de cultivo de viñas y elaboración de vinos en el Bierzo también actualiza el marco legal, se incluyen nombres de sinónimos en varias variedades de uvas que no se llaman igual en toda la comarca o incorporan la denominación más gallega, y corrige los nombres de algunos lugares donde se obtienen uvas para la elaboración de los vinos de villa y vinos de paraje.


