El consejero de Movilidad de la Junta, José Luis Sanz Merino, visitó las obras de mejora de la travesía de Ambasmestas a Vega de Valcarce y Ruitelán, en el Camino de Santiago.

Una intervención que se enmarca en el llamado plan de de humanización de aquellos viales de la comunidad por los que pasan muchos peatones, en este caso muchos peregrinos. Está satisfecho por el resultado, por su rigor estético y porque terminará antes de final de año, que era el plazo establecido. El consejero calificaba a Vega como un lugar “recóndito”.

Y se oía de fondo el maullido de un gato que se coló en la casa consistorial de Vega de Valcarce, provocando la anécdota en la intervención del consejero. El animal se quedó en la estancia al calor de un radiador y no hubo nadie capaz de sacarlo de allí.

Y acompañó a la comitiva de la Junta de Castilla y León, la alcaldesa de Vega de Valcarce, Alba Rodríguez, agradecida por la inversión pero advirtiendo que no agrada del todo a los vecinos.
La alcaldesa de Vega aprovechaba para plantear otras necesidades de su municipio, para la mejora de calzadas en los accesos a los pueblos.


