Endesa señala fecha, el 12 de febrero, para eliminar los últimos grandes símbolos de la antigua central térmica de Compostilla. Ese día, jueves, se procederá a la demolición de sus dos gigantescas chimeneas.

Las dos estructuras más altas que fueron construidas por el hombre en el Bierzo, tienen 270 y 290 metros, van a desaparecer del paisaje de la comarca en un abrir y cerrar de ojos, tras una detonación de explosivos.
La operación está totalmente diseñada y se ha dado a conocer mediante un bando publicado hoy por el Ayuntamiento de Cubillos del Sil, en el que se detallan todos los pasos que se seguirán y se concretan los perímetros de seguridad que se establecerán para evitar incidencias. Básicamente, se fija un dispositivo similar al que se siguió en agosto de 2023, cuando se tiraron las torres de refrigeración.
En este caso, para el día 12 de febrero, se montará un perímetro de seguridad de 400 metros de radio alrededor de cada chimenea.
Se cortará el tráfico en la carretera del pantano, en la orilla más cerca de Cubillos del Sil. Y el lugar más próximo para contemplar esta demolición sería, como en la anterior ocasión, el aparcamiento del campo de fútbol.
Hoy, confirmada esa fecha del 12 de febrero para la voladura de las chimeneas de Compostilla, ha surgido rabia e indignación en la asociación “Bierzo Ya”, que ha venido reivindicando su mantenimiento y hasta su declaración como Bien de Interés Cultural, como se está tramitando en Galicia.
El colectivo alerta, ahora, de riesgos para la salud por las sustancias que se desprendan del interior de las chimeneas. Amenaza con denunciar a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta y habla de atentado terrorista, doble, contra la salud y contra el patrimonio minero.
“Bierzo Ya” también censura a la sociedad berciana, por su pasividad y lamenta que no se haya tenido en cuenta su proyecto turístico para montar una gran tirolina desde lo alto de esas chimeneas.


