La Diputación de León pagará los nuevos ordenadores que se necesarios para cumplimentar las pruebas teóricas, según las exigencias tecnológicas de la Dirección General de Tráfico.

Más requerimientos, que obligan a disponer de nuevos terminales informáticos. Y la Dirección General de Tráfico ha planteado que si se quieren seguir haciendo exámenes en Ponferrada, tendrá que pagarlos otro.
La Diputación asume ese compromiso, mientras que el Ayuntamiento de Ponferrada seguirá costeando los gastos de mantenimiento y energía del local, en los bajos del Toralín, donde se continuarán celebrando esos exámenes teóricos.

Así se pactó en una reunión celebrada esta mañana en Ponferrada, en medio de cierto secreto. Ni el subdelegado del Gobierno, Héctor Aláiz, ni el presidente de la Diputación, Gerardo Álvarez Courel, quisieron hablar sobre ello. Sí lo hizo el tercer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Ponferrada, Luis Antonio Moreno, quien defendía la necesidad de mantener este servicio y evitar su desmantelamiento.
El Consejo Comarcal del Bierzo asistió a la reunión, casi con carácter protocolario. Y su presidente, Olegario Ramón, también ha destacado el avance logrado.
Ahora, la Dirección General de Tráfico, uno de cuyos responsables también participó en el encuentro, concretará lo que hace falta. No se ha determinado cuántos terminales habrá que comprar ni se ha valorado el gasto.

Lo que puede sorprender es que en esta reunión no se habló de los exámenes prácticos, después de la protesta de diciembre, cuando las ocho autoescuelas del Bierzo y Laciana denunciaron la falta de examinadores para sacar el carné, que provocaba listas de espera superiores a los tres meses para presentarse a las pruebas técnicas.


