
Con la operación programada para este jueves, la asociación «Bierzo Ya» intenta agotar las últimas opciones que pueda tener, en su intento a la desesperada de paralizar la demolición de las dos últimas chimeneas de la antigua central térmica de Compostilla II, en Cubillos del Sil. Hoy denunció la posible presencia de amianto en el interior de ambas estructuras, dado que era un material de uso habitual para aislar chimeneas cuando se levantaron las de Cubillos del Sil.

Así lo decía su portavoz, Antonio López Bouza, en una rueda de prensa en la que cuestionaba el Estudio de Impacto Ambiental que acompañaba al permiso de desmantelamiento de la vieja térmica. El colectivo entiende que no se tuvo en cuenta esta circunstancia. Su sospecha se basa en impresiones de un despacho de ingeniería, cuyo nombre no concretó, y sobre el que dijo que lo cree, aunque no está totalmente contrastado. Y augura que esos polvos acabarían en las aguas del pantano de Bárcena.
«Bierzo Ya» sigue esperando la respuesta del juzgado a las denuncias que presentó contra la Consejería de Medio Ambiente de la Junta y, también, contra el Ayuntamiento de Cubillos. Insiste en que los informes de impacto ambiental se deberían haber publicado íntegramente. Por eso, vuelve a pedir la paralización de la demolición prevista para el jueves.
Antonio López Bouza también ironizó con la respuesta que dio el consejero portavoz de la Junta, cuando dijo que el gobierno autonómico no tiene nada que decir respecto a la demolición de las chimeneas puesto que no son Bien de Interés Cultural. «Bierzo Ya» advierte que fue la propia Junta la que lo descartó. La asociación defiende aprovechar las chimeneas como torres de comunicaciones o para establecer una gran tirolina. Aquí tienes el boceto de su idea:



