Castilla y León compromete un impulso al programa de la Transición Justa para las antiguas cuencas carboneras, como el Bierzo y Laciana. Es la segunda autonomía con más fondos para estas intervenciones en los territorios donde cerraron minas de carbón y centrales térmicas.

Más de 270 millones de euros, que se deben invertir hasta el año 2030. Así se concretaba, hoy, en la reunión de la comisión de seguimiento de este programa, celebrada en Carrión de los Condes, en Palencia.
El consejero de Economía de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, planteó las pautas que se van a seguir.
A la reunión acudieron representantes del Gobierno, con una decena de direcciones generales de varios ministerios; dirigentes del Instituto de Transición Justa; responsables de seis autonomías; y representantes sociales.
Entre los proyectos que se revisaron, se destacaban obras ya terminadas, como el Colegio Mayor Universitario de Ponferrada; otras actuaciones a punto de concluir como la recuperación del Pozo María de Villablino, que será el archivo histórico de las familias mineras; o la conversión de la Mina Escuela de Laciana como un centro turístico “La Mina en Vivo”. También se cita la futura red de calor de Laciana, trabajos forestales en áreas de Villablino, Vega de Espinareda y Villafranca; proyectos turísticos ligados al patrimonio minero o natural; o la iniciativa de la Fundación Santa Bárbara, para el almacenamiento energético mediante aire comprimido en minas abandonadas.


