El Ayuntamiento de Ponferrada defiende las bondades del nuevo servicio de autobuses urbanos y considera que no hay motivos para “dar marcha atrás”, como reclama el PSOE. Persevera en la necesidad de adaptar los recorridos a las actuales limitaciones de velocidad del tráfico, de treinta kilómetros por hora; y niega que sea el doble de caro que antes.

De hecho, el concejal de Movilidad, Carlos Fernández, cifra en poco más de siete mil seiscientos euros, el incremento real de esos costes.
Hoy, el equipo de gobierno de Ponferrada ha ofrecido comparativas sobre los gastos del anterior contrato, en el mandato de Olegario Ramón; y los actuales. La diferencia es de poco más de un millón de euros. Una cifra que queda justificada en la actualización de precios, mantenimiento, pólizas de seguros, la implantación de nueva tecnología y, sobre todo, los salarios que cobran los conductores de los autobuses.
Y además, el concejal de Movilidad recuerda que el actual equipo de gobierno también deberá asumir el pago de una reclamación de la empresa concesionaria, por supuestos incumplimientos de anteriores contratos.
Finalmente, Carlos Fernández rechaza esa crítica del PSOE que descalificaba los autobuses como un “despropósito sobre ruedas” o los comparó con un bocadillo de mortadela cobrado al precio de un menú de lujo. El concejal concluye que no acepta “lecciones de gestión” de los representantes del PSOE, explícitamente de Olegario Ramón y José Antonio Cartón.
Hoy ha sido el segundo día de viajes gratis en los buses urbanos de Ponferrada y aún hay que corregir algunas disfunciones en la web y la aplicación del SMT.


