El Bierzo inicia el trabajo para sumarse a las zonas más felices del planeta. Hoy ha comenzado un diálogo entre agentes sociales, de cara a conseguir el reconocimiento de la comarca como “Territorio Azul”, un lugar de más calidad residencial, con hábitos saludables y con más esperanza de vida.

Una aspiración liderada por el Consejo Comarcal, que esta mañana reunía a representantes de veinticinco colectivos en la UNED. Y allí establecían el calendario a seguir, con la aspiración de conocer por qué en el Bierzo hay tantas personas centenarias, o con más de ochenta años, y casi sin tener enfermedades.

En el mundo hay cinco “Zonas Azules” que presumen de calidad de vida y felicidad de sus vecinos. Son las islas de Cerdeña e Icaria, en Italia y Grecia; Okinawa en Japón; Nicoya, en Costa Rica; y Lomalinda, en California. Orense tiene avanzado el proceso para ser la sexta. Y el Bierzo aspira a convertirse a la séptima Zona Azul.

Conseguirlo abriría nuevas puertas para la economía comarcal, vaticina el director de la UNED en Ponferrada, Jorge Vega. Cree que sería “un hito”.

A la Universidad a Distancia, se ha encomendado la redacción del diagnóstico inicial, bajo la dirección del catedrático Miguel Requena.
Ese estudio será el punto de partida para continuar en otras cinco fases, que detallaba la consejera comarcal de Formación, Laura Fernández, y que debe contestar a una pregunta clave.
Desde ahora, se marca un horizonte de un año para el trabajo participativo. Obtener la etiqueta de “Blue Zone” (blu soun) para el Bierzo puede tardar bastante más.


