Después de la demolición incompleta de este jueves, es la previsión que baraja la empresa.

Será una pequeña explosión, adelantan fuentes de la compañía eléctrica, que no debe generar mayor problema ni afecciones en el entorno. Hasta ese momento, está previsto monitorizar la estabilidad de la estructura, que sufre una ligera inclinación.
La empresa “Recifemetal”, contratada por Endesa para el desmantelamiento de la vieja central térmica de Cubillos del Sil, ha establecido un perímetro de seguridad alrededor de esa parte que no cayó «para garantizar que el resto de trabajos de eliminación de estructuras se pueden acometer sin ningún riesgo».

Fuentes de Endesa han confirmado que la chimenea se quebró en una cota mayor de la que se había calculado, «con toda probabilidad, por un mayor deterioro de la estructura en esa zona. Ese hecho evitó el abatimiento de toda la chimenea, por lo que una parte del fuste quedó en pie». Esas mismas fuentes de la compañía eléctrica añaden que el plan de contingencias de la voladura ya recogía la posibilidad de que alguno de los elementos no colapsase.


