La Junta de Castilla y León mantiene el nivel dos de emergencia por inundaciones en la provincia, el llamado “Inuncyl”, a pesar de la evolución favorable en el estado de los caudales. Es la determinación adoptada en la reunión de esta mañana, en la que los integrantes del comité de seguimiento han optado por mantener la situación por seguridad.

Foto: César Sánchez
En todo caso hoy hay estabilidad en la crecida de los ríos del Bierzo, después de las nevadas que volvían a registrarse en las montañas y que han vuelto a cubrir de blanco las calles de Villablino, localidades de Laciana y el Alto Sil, y que, por momentos, volvieron a causar leves problemas circulatorios en la Autovía A-6 a su paso por el alto del Manzanal.

Y las nuevas precipitaciones de nieve han completado la lluvia caída durante la madrugada en Ponferrada, más de tres litros por metro cuadrado.
28 días seguidos
De esta forma, en la capital del Bierzo se alcanza el vigésimo octavo día seguido de lluvias, con más o menos intensidad. La racha de precipitaciones iguala el máximo registro histórico de la Agencia Estatal de Meteorología en Ponferrada, que se remonta al mes de diciembre del año 1989, cuando también llovió durante 28 días consecutivos.
En lo que va del llamado año hidrológico, desde el 1 de octubre, ya han caído en el Bierzo 700 litros por metro cuadrado. Y en lo que va de febrero se acerca a los 200, cifra que supera lo que suele llover en todo el mes. Son datos de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, que espera una mejoría para las próximas horas
Ahora, en el Bierzo, sólo el río Sil presenta el nivel de alerta naranja por el aumento del caudal a su paso por Ponferrada. Es consecuencia de la apertura de las compuertas del pantano de Bárcena y del embalse de la Fuente del Azufre, que han vertido agua de manera más o menos intermitente. Tanta agua mantiene anegadas las sendas fluviales a orillas del río Sil, como se puede ver en las fotografías de César Sánchez.

El agua también sigue inundando el camino de acceso a Toral de Merayo desde la avenida de Portugal, donde los distintos brazos del Sil se han convertido en uno. El agua baja brava, después de recibir las aportaciones del Boeza y antes de recoger la que lleva el Oza.
Y aguas abajo, la crecida del Sil se ha llevado por delante la pasarela colgante de Villaverde de la Abadía, en el municipio de Carracedelo.

La estructura formada por cables y la plataforma de madera que permitían cruzar el río en ese punto ha sido totalmente arrastrada por el agua. Su fuerza se llevó por delante los soportes de una de las orillas. Y en la otra, quedan restos visibles.

La Junta Vecinal de Villaverde de la Abadía muestra, ya, plena disposición de recuperar su puente colgante en cuanto se pueda. Eso sí, su presidente, David Fernández, reconoce hoy tristeza y la ha expresado en un mensaje colgado en sus redes sociales.

Este puente colgante es uno de los que había sobre el río Sil en el municipio de Carracedelo. Se montó en los años sesenta del siglo pasado y aunque ahora sirve como paso de ocio y en paseos de recreo, en su día facilitó el acceso a las viñas de la otra orilla


