
Es el tiempo que esperaba Javier, un ponferradino de la zona alta, para hacerse con una de las localidades para ver el fútbol de este sábado. Llegó al estadio del Toralín con dos horas y cuarenta y cinco minutos de antelación, teniendo en cuenta que las taquillas abrían a las ocho y media. Estuvo esperando casi el mismo tiempo que puede durar la eliminatoria final por el ascenso a Segunda División, que disputan la Ponferradina y el Celta Fortuna, a doble partido.

«Me tiro de los pelos».
Javier confesaba en el micrófono de Onda Bierzo su propósito de obtener una entrada «porque me tiro de los pelos si no la cojo». Y es que tenía un encargo «muy especial. Es para mi nieta. Es especial. Mucho». Y como no podía ser de otra manera, añadía un deseo clarísimo, compartido por toda la afición blanquiazul: «que ganemos ya este sábado y que la Ponferradina ascienda».
A las siete de la mañana, una veintena de aficionados hacía cola delante del campo de fútbol. Después se sumaron algunos más. Quedaban pocas entradas, después de que los abonados de la Deportiva hubieran retirado un total de 7.032 localidades.


