Estabilizado el incendio de Pradela, el único que se mantenía con índice de gravedad uno. El fuego, que se inició hace una semana, calcinó 350 hectáreas, 150 de ellas arboladas según el último informe de la Junta de Castilla y León.

Los trabajos acometidos en las últimas horas, con un amplio despliegue de medios humanos y técnicos, con ocho cuadrillas terrestres y una helitransportada, un bulldozer y dos autobombas; han permitido estabilizar el foco que puso en riesgo al pueblo de Cela.
Mientras, el incendio de Vega de Valcarce que se consideraba estabilizado vuelve a estar activo. Las llamas han quemado, ya, 250 hectáreas de matorral. También activos permanecen los focos de Congosto, el más extenso con 600 hectáreas quemadas, 200 de ellas arboladas; y de Burbia.
El incendio de San Vicente de Arganza se considera controlado. Allí ardieron 130 hectáreas de matorral.


