
Lo acaba de confirmar la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, a través del director técnico de extinción, Enrique Rey. Los intensos trabajos nocturnos han permitido «consolidar entre el 70 y el 80 por ciento del perímetro del fuego». Cuadrillas y brigadas, que han usado maquinaria y herramientas, completaron esa tarea, excepto en las zonas más pedregosas, donde resulta más arriesgado y peligroso el trabajo a oscuras, justificaba el funcionario del gobierno autonómico.
Ahora, todavía queda el veinte por ciento del área afectada «que será complicado y llevará varios días», apostillaba el director técnico de extinción, antes de concretar que queda «la cara norte, en la zona alta. Ha avanzado por la noche, tiene cierta longitud y es un terreno en el que resulta muy difícil entrar».

Esta mañana, las autoridades vuelven a reunirse en el CECOPI, en León, para decidir si, ante la mejora de las circunstancias y la desaparición del humo, permiten que vuelvan a sus pueblos los vecinos de las localidades que fueron desalojadas en la tarde del domingo -Las Médulas, Orellán y Carucedo-. En todo caso, la decisión se demoraría en el caso de la pedanía de Voces sigue amenazada por un frente que se está «descolgando desde la montaña y avanza lentamente en dirección al pueblo. Se atacará a lo largo de la mañana, con medios aéreos y personal de tierra».


