
Todavía «está complicado» controlar el incendio forestal que ha arrasado la vieja mina de oro romana de Las Médulas, según ha reconocido, esta tarde, Ángel Sánchez, el técnico del Puesto de Mando Avanzado establecido por el operativo de lucha contra el fuego en Carucedo. «Se sigue desarrollando un trabajo intenso». La lengua más violenta avanza hacia las peñas de Ferradillo y «trabajamos justamente para evitar que se junte con el incendio de Llamas de Cabrera», apostillaba.
En su comparecencia ante los medios informativos, Ángel Sánchez ofreció la primera estimación de superficie quemada, en torno a las «1.500 hectáreas, aunque es muy complicado a causa de las lenguas de fuego y las islas que dejan las llamas».
Precisamente, una de esas «islas» respetada por el fuego es parte del soto de castaños que jalona las sendas que desembocan en las cuevas de la Cuevona y la Encantada, dos de los lugares que hacen los delicias de los turistas que visitan Las Médulas.
Ha sido «como un milagro», reconoce el alcalde de Carucedo, Alfonso Fernández. «No solo eso. También cómo se salvó mi casa, por la voracidad del incendio. Daba miedo cómo venía corriendo. Parecía un monstruo, como los que se proyectan en las películas».

El alcalde de Carucedo se expresó en esos términos después del pleno extraordinario y urgente celebrado esta misma tarde por la corporación municipal del Ayuntamiento, en el que se ha aprobado la petición de declaración de Zona Catastrófica (ahora la denominación es «zona gravemente afectada» por algún tipo de fenómeno adverso) por parte del Gobierno. Se reclaman ayudas al ejecutivo central y a la Junta de Castilla y León «para repoblar la zona, restaurar las casas que ardieron y recuperar todo lo que se ha perdido, para que pueda volver a ser un espacio atractivo», advertía Alfonso Fernández.
El pleno se celebró en la localidad de Lago de Carucedo, ante la imposibilidad de alguno de los concejales para acceder a la casa consistorial, dado que la carretera N-536 sigue cortada por la Guardia Civil a las puertas de la propia localidad de Carucedo.
En el transcurso de la sesión, la presidenta de la Junta Vecinal de la población de Las Médulas, se mostró especialmente crítica con la desatención que, a su juicio, ha venido recibiendo su pedanía y que ha desembocado en la destrucción de varias viviendas y negocios, pasto de las llamas.
Además, como perfecto conocedor de la zona, Alfonso Fernández matizaba la cifra estimada de superficie quemada. A su juicio, podría acercarse «hasta las dos mil hectáreas. Se ha quemado más de la mitad del municipio de Carucedo, que son tres mil quinientas».
De momento, se mantiene el desalojo de las localidades de Médulas, Orellán, Carucedo, Voces y Yeres, además de Santalavilla y Llamas de Cabrera, porque «no se han modificado las condiciones de peligro» para los vecinos, según explica la Junta de Castilla y León.
La decisión se anunciaba en la reunión del CECOPI en la Delegación de la Junta en León, donde también se decisión impedir el acceso a la localidad de Ferradillo, que no tiene ningún habitante, pero donde no se podrá entrar.

El CECOPI mantiene la declaración de Índice de Gravedad 2 para los incendios de Las Médulas y Llamas de Cabrera, y ha aumentado ese nivel de peligrosidad, que también se equipara a 2, para el incendio forestal de Paradiña, en el municipio de Villafranca del Bierzo, porque las llamas se aproximan a la pedanía de Villabuena, en el término de Cacabelos. Una intensa columna de humo era visible esta tarde en la zona y cubría varios pueblos del entorno.


