Y hasta en Laciana, Astorga y las provincias vecinas de Orense, Lugo y Asturias.

El Bierzo y Cabrera todavía se despiertan soliviantados tras el terremoto registrado en los Montes Aquilianos, que dejó sentir sus efectos en Ponferrada y que generó un pequeño “enjambre sísmico”, con hasta 22 pequeños movimientos de tierra que se han sucedido durante esta madrugada.

La primera sacudida, la más fuerte, se producía a las diez de la noche y treinta y cuatro minutos. Con una magnitud de 4.2, de acuerdo con la escala que usa el Instituto Geográfico Nacional, se localizó al Este de la localidad de Benuza. A partir de ahí, y durante cinco horas, se han ido sucediendo otros temblores de menos fuerza, y con magnitudes entre 2.4 y un punto, en el territorio delimitado entre las localidades de Benuza, Priaranza, Borrenes y Molinaseca. El último, a las tres de la mañana y 21 minutos.
El Servcicio de Emergencias 112 de Castilla y León recibió numerosas llamadas telefónicas de vecinos que alertaban sobre esos temblores de tierra en varios puntos del Bierzo. En Ponferrada, Policía Municipal y Bomberos han iniciado trabajos de comprobación de posibles efectos, que se completarán durante la jornada de hoy. Según la información oficial del Ayuntamiento, por el momento no constan daños personales ni materiales.
El terremoto con epicentro en Benuza, con esos 4’2 puntos de magnitud, ha sido el más potente de lo que llevamos de este siglo veintiuno en el Bierzo. Ha superado al que se registró en junio de 2006 (10 de junio) en Molinaseca que alcanzó 4.1. Desde el año 2000, en el Bierzo se han registrado casi doscientos seísmos. En general, todos por debajo de la magnitud 3.


