Las historias épicas lo son por eso mismo. De los cuatro ascensos a Segunda División que ha celebrado la Ponferradina, casi a modo de excepción, solo uno, el de 2019, se resolvió con la absoluta superioridad de los blanquiazules. Huelga recordar los restantes, el gol de Fran, los 18 penaltis o la odisea de Tenerife. Las historias épicas lo son porque te obligan a remontar 13 puntos en una segunda vuelta que, seamos realistas, ha estado salpicada de lo que pudo haber sido y no fue.

Pero no hay resquicio para las lamentaciones y sí para soñar en grande con el alivio de tener que depender de lo que ocurra en otro escenario y saber asegurada la vía larga del play off.

Podremos pensar que no debe resultar en vano la diáspora de cientos de blanquiazules que buscan en Las Llanas, un estadio erigido cuando la Deportiva apenas contaba con un año de edad, el sueño del regreso al fútbol profesional. Para ello las cuentas son tan sencillas como complejas. Lo primero es ganar al peor local de la competición que, como acicate, se está jugando la permanencia y solo la asegura con tres puntos. Lo siguiente que un Andorra no demasiado motivado asalte el Reino de León y suma al culturalismo en la más profunda de las desdichas. Solo así se abrirán las puertas del balcón del ayuntamiento.

La Ponferradina se ha olvidado de los cinco jugadores apercibidos y que, en caso de ver una amarilla se perderían la mitad de una hipotética fase de ascenso. La Ponferradina se olvidará del transistor y del moderno teléfono móvil para ignorar lo que esté sucediendo en la capital. La Ponferradina solo tendrá pensamientos para tratar de ganar un partido mayúsculo en un recinto donde no cabrá un bote.

Por segunda semana consecutiva, con todo y con todos. De inicio Javi Rey no debería modificar demasiado el once con el que afrontó el derbi. Sabe que no son tan decisivos los que empiezan como los que acaban los partidos y entiende que tiene permiso para enloquecer las pizarras si se da el caso.

No hay mucho más que añadir, ganar y esperar. La gloria o recuperar sensaciones para afrontar un mes más de competición en el que solo sobreviven los más fuertes.
Ocupen su localidad y sufran/disfruten este sábado desde las 19:00 horas en una última jornada unificada en la que además del premio gordo se discute la clasificación para la Copa del Rey y la nómina de los que se van a la 2ª RFEF. De nada han servido los nueve meses anteriores. Todo, en 90 minutos.


