La Junta de Castilla y León acometerá obras de emergencia para estabilizar, cuánto antes, el talud donde se registró un nuevo desprendimiento de tierras y rocas en la carretera CL-631. Los trabajos de limpieza ya han empezado y ese tramo no se reabrirá al tráfico de vehículos hasta que se pueda garantizar la seguridad de los conductores.

Así lo ha confirmado, este mediodía, en visita a la zona, el delegado de la Junta en la provincia, Eduardo Diego, que explicó que el desvío se habilitó a través de la pista minera que atraviesa los viejos lavaderos de carbón de La Recuelga donde también será necesario acometer algunas mejoras.

Además, los técnicos iniciarán, de inmediato, una evaluación del estado de la montaña que ya registró un desprendimiento de rocas en el año 2024 y donde fue necesario invertir 3’3 millones de euros para su sostenimiento.
El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en la provincia, Eduardo Diego, también recordó que esa carretera sigue pendiente de las obras de mejora entre Páramo del Sil y Toreno. Un proyecto que se espera volver a licitar en breve y que incluirá esa revisión de los taludes.

Eduardo Diego era acompañado, en esta visita, por la alcaldesa de Páramo del Sil, Alicia García, que insistía en que este argayo es un “aviso más de la montaña” y advirtió que los usuarios de esta vía se “juegan la vida” en cada momento.


