
La publicación que edita la propia Basílica, cada año, durante las fiestas en honor a la patrona del Bierzo, se presentaba hoy. Y el artículo dedicado a la torre es el tema central de los catorce trabajos que se pueden leer en sus 136 páginas, con hechos del pasado y el presente, y con el Bierzo o bercianos como protagonistas.
El informe dedicado a la Torre de la Basílica lleva la firma del historiador Vicente Fernández Vázquez. Revisa el proceso de construcción de la modesta torre inicial en el siglo diecisiete, las dificultades para pagar esa obra, la reconstrucción tras la caída de un rayo en 1736 y así, hasta la actualidad. El experto destaca que el campanario es un «emblema arquitectónico» que da imagen a Ponferrada y constituye un «referente visual» del Bierzo bajo. Y ajeno a las polémicas, Vicente Fernández defiende el proyecto para poder subir a la torre y convertirla en mirador.

Además, la revista “Bierzo” ofrece un estudio sobre el poder que ejercía el Marquesado de Villafranca, durante el siglo dieciocho, sobre los pequeños pueblos. Y lo hacía nombrando a los párrocos. Una curiosidad desvelada ahora por el historiador Miguel “Jota” García.
Hay más curiosidades en la revista “Bierzo” de este año. El gran valor del cuadro de la Virgen de la Portería, en la capilla del Hospital de la Reina de Ponferrada. La insólita presencia de un gato, en la tabla renacentista de la capilla de la Visitación de Salas de los Barrios. Otras llamativas averiguaciones sobre un cuatrero berciano del siglo dieciocho llamado “Garabito”. Y sobre bandidos de otro tiempo, se cuenta la vida del berciano Bartolomé García y Terrón, un juez de Sésamo que indultó al famoso bandolero andaluz “El Tempranillo”.
Igualmente curiosa es la aportación del historiador José Antonio Balboa, que desvela la historia de un catalán llamado Juan Patau Borrell, que se estableció en Cacabelos a finales del siglo diecinueve para registrar minas. Solo intentó explotar un yacimiento de antimonio en Villabuena pero dejó un legado histórico. Puso el nombre a las minas de carbón de Fabero. Entre ellas está el emblemático “Pozo Julia”, emblema de aquella cuenca.

Y hay referencias a otro personaje, fallecido el año pasado, pero que ha pasado a la historia. Un fraile nacido en San Juan de la Mata, fray Jovino San Miguel San Miguel, religioso dominico que fundó una universidad en Japón. O las singularidades que rodean al edificio número dos de la Calle del Reloj de Ponferrada, que fue primera sede del Banco de Bilbao en la ciudad, en 1929. Cuando se vendió, parte de los ingresos se destinaron a pagar becas de estudios para jóvenes ponferradinos con pocos recursos en el Seminario de Astorga, según relata Pío Ramón.
La revista “Bierzo” está a la venta, como es habitual, en estos días de fiestas, en la Basílica de la Encina. El rector, Antolín de Cela, considera que su publicación es un “milagro” y un acto de “resistencia cultural” en estos tiempos que corren.


