Los municipios ribereños al pantano de Bárcena claman por su futuro y piden convertir al embalse en un referente turístico y de ocio. Avanzan en un proyecto que, con una inversión de diez millones de euros, supondrá un auténtico “revulsivo”.

Y para ello reclaman a la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, el mismo trato y permisividad que en otros puntos de la cuenca donde ya existen proyectos similares. Lo planteaba el alcalde de Congosto, Jorge García, en la jornada de convivencia organizada por la Junta vecinal de Santo Tomás de las Ollas y la Asociación de Vecinos La Magdalena de Bárcena del Bierzo para conmemorar el 65 aniversario de la finalización de las obras de la presa de Bárcena .

También reivindicaban esa apuesta por el turismo el alcalde de Cubillos, Antonio Cuellas; o el de Ponferrada, Marco Morala.

Más allá, el alcalde de Toreno, Vicente Mirón, trasladaba un agradecimiento “eterno”, dijo, a los habitantes de los pueblos de Bárcena del Río y Posada que hicieron el sacrificio de abandonar sus casas, sus raíces y sus recuerdos.
Los actos se celebraron en la Ermita de Nuestra Señora del Rosario, en el poblado de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil. El portavoz de la asociación de vecinos “La Magdalena” de Bárcena, Gerardo Fernández, destacó que se trata de rendir homenaje a una obra de ingeniería que transformó el paisaje del Bierzo y marco un antes y un después en el desarrollo económico de nuestra comarca.

Mientras, los presidentes de las Juntas Vecinales de Santo Tomás de las Ollas, en Ponferrada; y San Miguel de las Dueñas, en Congosto, recordaron lo que supuso para sus pueblos la construcción del pantano. A San Miguel se trasladaron a vivir muchas familias y trabajadores que llegaron para construir el embalse y se quedaron. Pedánea, Ana Beatriz Marcos.
En Santo Tomás de las Ollas se plantaron casi 300 hectáreas de monte comunal que, aún hoy, generan importantes ingresos económicos para la entidad local menor.



