Simbólica protesta, este mediodía, ante la sucursal de Unicaja en Flores del Sil, en Ponferrada, en contra del cierre de la oficina que traslada sus activos a Cuatrovientos. La entidad financiera sólo mantendrá, en el populoso barrio, un cajero automático.

Mensaje directo del medio centenar de clientes que, hoy, se concentraron a las puertas de Unicaja. En general, todos se quejan de que desaparezca un nuevo servicio en el barrio. Recuerdan que hay mucha gente mayor que no dispone de medios para desplazarse y también critican que la entidad ni siquiera les haya informado del cierre.

Por eso, y aunque muchos lleven décadas con Unicaja, ya eran clientes de la antigua Caja España, están tramitando, ya, un cambio de banco.
Mientras se desarrollaba la protesta en la calle, en el interior de la oficina de Unicaja se estaba ultimando el traslado de documentos. Se da la circunstancia de que hoy el cajero automático no funcionaba.


