Se dejan «envolver» por la ola de iluminaciones para disfrute de sus vecinos y para atraer visitantes. Este fin de semana con protagonismo destacado en las localidades de la cuenca del Oza.

La pedanía de San Esteban de Valdueza se adorna con una singular decoración a base de materiales reciclados, y entre los que destacan más de quince mil botellas de agua específicamente de la marca “Cabreiroá”, que tienen un diseño y una forma muy concretos.

Es iniciativa de la Junta Vecinal y la asociación de vecinos “Puente de San Lázaro” que, durante tres meses, hicieron acopio de esas botellas que han transformado en un gigantesco árbol de Navidad, cascanueces e, incluso, les han permitido recrear una pista de hielo. La pedánea de San Esteban, Diana García, destaca que su iniciativa es un ejemplo de «cómo la unidad de un pequeño pueblo con escasos recursos económicos puede generar un impacto positivo, fundamentando valores como el reciclaje, la cooperación y el respeto por el medio ambiente». Además, agradece la colaboración de negocios y particulares que han ayudado en la recolección de botellas y concluye señalando que los niños han apodado al pueblo como «Sanes, el Paraíso».

En Toral de Merayo, los vecinos adornan la plaza del Nogaledo con guirnaldas luminosas alrededor de un árbol de luces. Y no faltan motivos en el puente y la pasarela que cruzan el río.

Y un poco más allá, detalles como este saludan en la pedanía de Rimor, que se engalana con ornamentos elaborados artesanalmente por sus vecinos y vecinas. Han dedicado meses de trabajo para recoger ramas y elementos del bosque o las viñas, con los que han podido elaborar centros, coronas y lazos. Esas piezas se combinan con materiales reciclados, desde maderas de palés a neumáticos usados, que componen un original conjunto.

La decoración de Rimor se completa con tres árboles luminosos, obras de ganchillo, tres pequeños trenes con sus vagones llenos de regalos en los barrios del Canalón, La Magdalena y la Cabuerca. Aquí tienes uno de ellos…

O una vistosa figura de Papá Noel sobre su trineo tirado por renos y que, casi mágicamente, se eleva por encima del suelo…

Y de vuelta a Ponferrada, en el barrio de Flores del Sil, la asociación de vecinos “Pajariel” sorprende con un llamativo nacimiento y árbol de ganchillo, que se pueden ver en la avenida de La Martina.

Hay cientos de metros de hilo utilizados para el árbol y para cada una de las figuras del nacimiento, con el Misterio, sus animalitos y los Reyes Magos.

También en Ponferrada, en el zaguán del Ayuntamiento, se ha montado el nacimiento institucional que este año presenta la empresa “Al Detalle Eventos”.

El montaje tiene carácter «monumental», con figuras de gran tamaño y con protagonismo destacado para el Misterio. Una de las responsables de «Al Detalle», Yolanda Álvarez explicaba que invita a lograr la “paz interior” y se enmarca en una escena contemporánea y con una escenografía pensada para la casa de todos, un símbolo de unión y convivencia. Argumentos compartidos por el alcalde, Marco Morala, que invita a todos a ver el Belén de la casa consistorial de Ponferrada, recordando que esas imágenes dan «pleno sentido» a la Navidad. El alcalde de Ponferrada añadió que, este año, este Nacimiento se dedica al fallecido Manuel Cachafeiro, quien la pasada Navidad montó ahí su Belén Napolitano.

Mientras, la agrupación de Protección Civil del Consejo Comarcal del Bierzo presentaba el nacimiento que monta en la localidad de El Acebo de San Miguel, municipio de Molinaseca, en la entrada del Camino de Santiago Francés al territorio berciano. Este año incorpora, como novedad, una réplica del tren Ponferrada-Villablino, con una de sus locomotoras de vapor tirando de los vagones. Además, se han colocado nuevas figuras y se ha restaurado el tendejón que protege la maqueta.

Y en Carracedo, en la capilla de San Juan, ya está montado el segundo de los belenes artesanos que invitan a ver en el municipio de Carracedelo.


